Ingrid y RobBoda en Hotel Castell d'Empordà
Ingrid nos enamoró en el primer skype que hicimos. Era dulce, alegre y con las cosas muy claras. Rob Era todo sonrisa y simpatía. Ambos trabajan en Canon y sabían perfectamente lo que querían de sus fotógrafos. Para nosotros fue todo un reto.









Su hija y sus damas de honor la acompañaron mientras se vestía. Fueron unos momentos relajados y muy divertidos.













La boda tuvo ritmo, risas y un atardecer de cine. ¿Que más se puede pedir?











